La depresión frecuentemente aparece cuando nos restringimos a nosotros mismos de hacer lo que realmente queremos.

Podemos considerar que los deseos verdaderos son egoistas, imposibles, o inalcanzables; o bien, podemos estar sumidos en la verguenza y el pesimismo que nos impiden darnos cuenta conscientemente de que es lo que deseamos realmente.

Para encender nuestra pasión por la vida cuando nuestro espíritu ha decaido, debemos reavivar el fuego de los deseos que hemos tenido ocultos en nuestro interior

Desconocido